Vicenta María: Biografía
Preparan su futuro como un concierto a cuatro manos... En las cartas que se cruzan de Madrid a Cascante, se habla fundamentalmente de los estudios que Vicenta María seguirá. Padres y tíos quieren para ella una capacitación adecuada a su condición social y que la disponga para un porvenir brillante. El 24 de noviembre de 1857 sale Vicenta María de Cascante. La llegada de la niña llena de alegría a los tíos. Han soñado tantas veces con este momento. Han proyectado en ella muchas ilusiones. Comienzan a buscar colegio para la niña. Se piensa en la Visitación... en las Carmelitas, pero ninguno llena del todo. Al fin con el acuerdo de todos, se opta por buscar profesores, de francés y piano, para que den clase a Vicenta María en casa de sus tíos. Dª. Mª. Eulalia se encargará de completar la formación de su sobrina mediante un horario donde todos los minutos del día quedan ocupados. Con él pretende forjar la voluntad de la pequeña y acostumbrarla a un cumplimiento del deber serio y comprometido.
Crece Vicenta María, se va adentrando en la aventura de la vida. De los 13 a los 15 años vive intensamente ese despertar, ese descubrir nuevos horizontes. Una fuerza juvenil corre por sus venas... Su campo relacional aumenta considerablemente al entrar en contacto con las compañeras de colegio, por la decisión de llevarla al Colegio de San Luis de los Franceses. En este renacer de primavera se encuentra frente a sí misma y quiere buscar a los demás, despierta de un sueño, entra en sintonía con un nuevo estilo de comportamiento, con un nuevo tipo de lecturas, más románticas, más en consonancia con la ola pujante que la dinamiza. Considera la vida bonita, muy bonita...Le gustaba arreglarse y lucir nuevos vestidos... Se aficionó al francés... Va pasando el tiempo y son ya tres años los que Vicenta María está con los tíos en Madrid a donde llegó hecha una niña. Ahora convertida en mujer, siente necesidad de ver a sus padres y vivir con ellos algún tiempo.
En el interior de Vicenta María, brilla un haz de luces, un arco iris que colorea su personalidad. Tiene aficiones y destrezas que revelan un genio de artista. Los pinceles, la pluma, la música, el arte dramático le son familiares. Además era muy sociable y tenía una gran capacidad de relaciones. En Cascante buscaba a otras niñas para compartir las experiencias, los conocimientos... y en Madrid, además de las amistades que hizo en el colegio francés, las niñas de Lartiga y otras, fueron amigas suyas, en el más profundo sentido de la amistad, porque su corazón, su talante era muy apto para la amistad profunda. AMISTAD: que supera la incomunicación. AMISTAD: que estrena sentimientos gozosos en cada amanecer. AMISTAD: que se abre cada día, en cada momento al Señor que la ha hecho posible. AMISTAD: en fin, que dura siempre, porque no nace ni se alimenta de valores relativos.

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